Un producto tiene Calidad cuando satisface las
necesidades ó expectativas de los
clientes. Para ello es necesario la
conjunción de tres elementos:
• Gestión de
Procesos
• Orientación al
Cliente
• Una Mejora
Continúa
De esta forma se aseguran que todos los factores que afectan a la
Calidad de los
alimentos están bajo control,
previenen cualquier tipo de deficiencia, y responden tanto a
las expectativas de los clientes como a las exigencias sanitarias.
Hoy en día la Calidad es el elemento clave que permite diferenciarse
de la competencia
y que aporta una ventaja competitiva
que, a la larga, asegura el futuro de la empresa.